lunes, 20 de agosto de 2012
Crónica de Travnik - Ivo Andric
Datos del libro:
Título: Crónica de Travnik
Título original: Travnicka Hronika
Autor: Ivo Andric
Sinopsis: En primer lugar, aunque se pueden leer independientemente, este libro forma parte de la Trilogía de los Balcanes, formada por los siguientes libros:
I. Un Puente Sobre el Drina
II. Crónica de Travnik
III. La Señorita
Estamos en el momento álgido de las guerras napoleónicas. Un diplomático francés, Jean Daville, es enviado a Travnik, una pequeña ciudad perdida entre las montañas de Bosnia, como cónsul. La novela es el relato de su estancia allí entre 1806 y 1814, dando ocasión para ofrecernos un fresco de ese tiempo convulso en el que por primera vez los Balcanes se abren a Occidente. Alrededor de la pequeña ciudad, donde también se ha asentado el cónsul austríaco, la política napoleónica se escribe con fuego y sangre mientras que los dos cónsules, perdidos en el pequeño territorio de Bosnia, verán cómo sus ambiciones y juventud naufragan y se asfixian en medio de una comunidad arcaica, contradictoria e impenetrable. Un paisaje humano en el que se entrecruzan imágenes de un mundo casi medieval con el desasosiego de las mujeres europeas y con las vidas cotidianas de los actores involuntarios de la pequeña historia: comerciantes, burócratas, artesanos, campesinos. En la frontera entre la novela histórica, el relato intimista y la descripción etnográfica, esta novela del autor de Un puente sobre el Drina constituye una de las mejores evidencias de que la novela sigue siendo un género tan vivo como imprescindible.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Debate
ISBN: 9788483064504
Fecha de edición: 09/2001
Tamaño: 22x15 cm
Número de páginas: 480
Idioma: Español
Encuadernación: Cartoné
Precio: 20 euros
Período de lectura:
Empezado: 20 de marzo de 2012
Terminado: 21 de mayo de 2012
Una pequeña opinión personal:
Bueno, la novela me pareció interesante, daba muchos datos y detalles sobre la forma de vida en Bosnia durante la época de Napoleón. No puedo decir que no me gustara, pero se me hizo algo pesada.
Nota
7/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Yo recomendaría que antes de comprarla, la cogiérais de la biblioteca y le echárais un vistazo, pues es una lectura lenta y que requiere leerla con calma.
Citas:
El hombre, para no detenerse y caer en la desesperación se engaña a sí mismo, oculta los trabajos inacabados con otros distintos, que tampoco terminará, y en las nuevas empresas y nuevos empeños busca más fuerzas y más valor. De esta suerte, se estafa a sí mismo y con el tiempo acaba convirtiéndose en deudor de su propia persona y de todo lo que lo rodea.
En el mundo, tal y como nosotros lo vemos, existen sólo dos cosas: crecimiento y decadencia, estrecha e inextricablemente ligados, en todas partes y en eterno movimiento. Todos los fenómenos a nuestro alrededor no son más que fases distintas de esta marea ascendente y descendente, infinita, compleja y perpetua, ficciones, instantes fugaces que nosotros aislamos arbitrariamente, marcamos y designamos con nombres establecidos, como salud, enfermedad y muerte. Pero, naturalmente nada de eso existe. Existe sólo el crecimiento y la decadencia en diversos estados y con diferentes aspectos, y todo el arte de la medicina consiste en conocer, aferrar y aprovechar las fuerzas orientadas hacia el crecimiento, "como un marino conoce los vientos", y en evitar y alejar aquellas que sirven a la decadencia. Allí donde el hombre logra aferrar esa fuerza, sana y marcha adelante; allí donde fracasa, se hunde simple e irremediablemente; y en el gran e invisible libro de cuentas del crecimiento y de la decandencia, las fuerzas pasan de la columna del debe a la del haber o viceversa.
Cada ser vivo, cada hierba, cada enfermedad, cada estación, cada día y minuto tenían también su crecimiento y su decadencia. Estos elementos estaban incrustados unos en otros, vinculados por incalculables lazos imprecisos, y actuaban y bullían, vibravan y fluían, de día y de noche, en lo más profundo de la tierra, en toda su superficie y muy alto en el firmamento, hasta los planetas, siempre según la ley única y doble del crecimiento y de la decadencia.
No es más imbécil el que no sabe leer, sino el que cree que todo lo que lee es verdad.
Todos rezamos de la misma manera, todos somos cristianos y compartimos la misma fe, pero los abismos entre los hombres son grandes. En efecto, el hombre sabe que existen los abismos y rivalidades entre las personas, pero sólo cuando se va a correr mundo y los experimenta por sí mismo comprende cuán profundos e insalvables son.
Nosotros aceptamos y valoramos las virtudes de un hombre sólo si se nos muestran bajo un aspecto que conviene a nuestras ideas e inclinaciones.
-Sí, señor, puede entender nuestra vida. Pero para usted no es más que un sueño desagradable. Porque vive aquí, pero sabe que es temporal y que más pronto o más tarde regresará a su país, a una vida mejor y más digna. Se despertará de su pesadilla y se liberará, pero nosotros jamás, porque para nosotros es nuestra única vida.
La primavera equilibra y repara todas las cosas. Mientras la tierra florece, una y otra vez, y mientras haya gente para ver ese fenómeno y disfrutar de él, todo va bien.
Como dice el poeta: "En los niños se renueva y regenera el río de la humanidad".
"Cuando un hombre se aleja del sol de su país, ¿quién iluminará el camino a su regreso?"
El hombre débil tiene una necesidad imperiosa de engañarse y una capacidad ilimitada para dejarse engañar.
Porque una cosa era proyectar en la imaginación todos los temores, prever lo peor, plantear una postura y defenderla, y al mismo tiempo sentirse satisfecho porque todo estaba en orden y en su sitio, y otra cosa era hallarse ante el desastre total que exige de nosotros soluciones urgentes e iniciativas concretas.
Se avanzaba, eso era todo. Pero sólo si éramos capaces de encontrar el sentido y la dignidad en nostros mismos, encontraríamos los del camino. Ni camino ni objetivo. Andar y andar. Caminar y agotarse y consumirse.
El Contador de Historias - Rabih Alameddine
Datos del libro:
Título: El Contador de Historias
Título original: The Kakawati
Autor: Rabih Alameddine
Sinopsis: Las Mil y una noches del siglo XXI. Escuchad. Dejad que os guíe en un viaje hacia los confines de la imaginación. Dejad que os cuente una historia...
Así empieza a hablar Osama, el hombre recién llegado a Beirut que a lo largo de estas páginas nos desvelará los secretos de su estrafalaria familia y muy en especial del abuelo, un hombre que había dedicado su vida al ilustre oficio de contar historias en bares y mercados. Nadie como él sabía hablar de héroes y villanos, de princesas y esclavas, de tesoros ocultos en ciudades encantadas; nadie sabía mezclar tan sabiamente los hilos de la realidad y la leyenda; nadie, en fin, mejor que él para hacer de la vida un cuento mágico. Osama decide seguir los pasos del abuelo y El contador de historias es su manera de llevarnos a un mundo donde todo es posible, incluso la felicidad.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Lumen
ISBN: 9788426416834
Fecha de edición: 10/2008
Tamaño: 23x15 cm
Número de páginas: 664
Idioma: Español
Encuadernación: Cartoné
Precio: 22 euros
Período de lectura:
Empezado: 07 de marzo de 2012
Terminado: 19 de marzo de 2012
Una pequeña opinión personal:
Cuando lo comencé, me llamaba mucho la atención el hecho de que a medida que el narrador (Osama) te iba narrando su historia, a la vez surgían otras historias... y dentro de éstas, otras, de modo que se iban entrelazando como los hilos de un gran tapiz. En ese aspecto, me recordaba a Las Mil y Una Noches.
Lo único que con tantos personajes, historias y tramas distintas, resulta un tanto lioso... me pasó varias veces que al leer sobre un personaje o situación anterior, tenía que retroceder porque no estaba segura de dónde venía.
En definitva, me encantó.
Nota
10/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Sí, porque es un libro que da para una segunda e incluso para una tercera lectura. Porque tienes la sensación, cuando te sumerges en él, de sumergirte en otro mundo, uno lleno de esos personajes y seres fantásticos que poblaban Las Mil y Una Noches o Los Viajes de Simbad... y eso es algo que vale la pena repetir.
Citas:
Nunca te pongas prendas de ropa que sean más grandes que tú, a menos que intentes crecer para llenarlas. Si quieres ponerte un traje chaqueta gris, o bien te convences de que te pertenece o parecerás una niña de trece años que se ha puesto la ropa de su madre. Con la vida sucede lo mismo. No viváis una vida que os queda grande. Podéis crecer hasta poneros a su altura o encogerla hasta ajustarla a vuestra talla.
Las Manos de Jacob - Aldous Huxley
Datos del libro:
Título: Las Manos de Jacob
Título original: Jacob's Hands
Autor: Aldous Huxley
Sinopsis: Jacob puede sanar un cuerpo enfermo, pero ¿puede alguien aliviar las almas de los hombres? En esta preciosa fábula los autores se preguntan si liberar al hombre de su dolor físico, cuando éste no puede escapar a su propia naturaleza, no hace sino acrecentar su propia angustia y la de aquellos que tienen el don de curar.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: El Aleph
ISBN: 9788476693339
Fecha de edición: 12/1998
Tamaño: 21x14 cm
Número de páginas: 144
Idioma: Español
Encuadernación: Cartoné
Precio: 10,98 euros
Período de lectura:
Empezado: 01 de marzo de 2012
Terminado: 02 de marzo de 2012
Una pequeña opinión personal:
Es uno de esos libros que, aunque son cortitos y se leen fácil y rápidamente, llenan de una manera que no consiguen otros mucho más largos.
Nota
10/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Sí. Como ya he dicho, es un libro que se lee fácil, que entra por sí solo y que además te llena mientras lo lees.
Citas:
Hombre no tiene cuerpo distinto de su alma; pues lo que llamamos cuerpo es sólo un trozo de alma percibida por los cinco sentidos, las principales puertas del alma en este periodo de la vida. (William Blake)
domingo, 19 de agosto de 2012
Un Corazón Lleno de Estrellas: Un Relato Sobre el Poder Ilimitado del Amor - Álex Rovira y Francesc Miralles
Datos del libro:
Título: Un Corazón Lleno de Estrellas
Título original: Un Corazón Lleno de Estrellas
Autor: Álex Rovira ; Francesc Miralles
Sinopsis: Selonsville, 1946. La crudeza de un invierno largo y frío se resiste a abandonar la ciudad que se recupera de las heridas de la guerra.
En un orfanato Michel y Eri, amigos inseparables, contemplan desde el tejado el cielo nocturno. Ninguno de los dos sabe que, a la mañana siguiente, Eri no despertará. Ha entrado en coma profundo y los médicos son incapaces de encontrar una solución que le devuelva la vida. Sólo Michel podrá cambiar el destino de la niña guiado por los consejos de una sabia anciana. El pequeño tendrá que localizar a nueve personas y confeccionar con retales de su ropa un corazón. Pero para que éste funcione necesita encontrar el secreto del amor ilimitado, que se esconde en lo más profundo de su alma.
Álex Rovira y Francesc Miralles nos ofrecen en Un corazón lleno de estrellas una historia entrañable llena de esperanza. Una invitación a despertar lo más sublime y poderoso que anida en nosotros mismos. Un libro imprescindible que nos enseña a volar hasta los confines de un universo donde la luz del amor todo lo puede a través de un viaje por las diferentes dimensiones del corazón. Bienvenido a la aventura más bella del mundo: amar.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Aguilar
ISBN: 9788403100985
Fecha de edición: 09/2009
Tamaño: 24x15 cm
Número de páginas: 250
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica
Precio: 16,50 euros
Período de lectura:
Empezado: 28 de febrero de 2012
Terminado: 29 de febrero de 2012
Una pequeña opinión personal:
Precioso, sólo leyendo la introducción (unas palabras de Álex Rovira), ya sentía que se me encogía el corazón y que las lágrimas acudían a mis ojos.
Es uno de esos libros que en cuanto empiezas a leerlos, notas que te invitan a la reflexión a cada palabra, que no puedes dejarlos y que cuando los terminas, sientes que desearías tener más palabras a las que acogerte.
Sencilla y simplemente precioso: un canto a la amistad y el amor.
Nota
10/10 (y porque no puedo darle más, que si no...)
¿Vale la pena comprarlo?:
Sí, sí y sí... vale la pena comprarlo para leerlo, leerlo y volverlo a leer y, con cada lectura, sacarle siempre algo nuevo.
Pero vale aún más la pena comprarlo para regalarlo y hacer partícipe de esta maravilla a amigos y familiares.
Citas:
El príncipe o la princesa azul vive dentro de nosotros. Ése es el secreto de la atracción: si no te amas porque crees que eres una rana, ninguna princesa te amará. Dicho de otro modo: si no estás enamorado de la vida, la vida no se enamorará de ti.
Somos las cosas que amamos. Morimos el día que nadie piensa en nosotros.
El amor es echar siempre un tronco al fuego. Sólo así se mantiene encendida la llama. Suena obvio, pero demasiada gente lo olvida. Por eso se llevan tan mal tantas parejas. Si quieres amar de verdad, recuerda esto, chico: aunque estés cansado, tendrás que ir a buscar un leño para alimentar el fuego. Si no lo haces, por la mañana sólo encontrarás las cenizas de lo que había sido tu amor.
El bosque sería muy aburrido si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen. (Proverbio oriental)
Lo esencial es invisible a los ojos. (Cita de Antoine de Saint-Exupery)
Ningún pájaro canta mal. Cada uno es una nota diferente en la gran sinfonía de la Creación. El fuerte necesita al débil para que se valore su fuerza, y para entender la luz hay que haber vivido en la oscuridad. Todos somos necesarios.
-¿Cuál es para usted el secreto del amor a los hijos? ¿Por qué hay padres que abandonan a los suyos?
-Porque el amor a veces da miedo. Lo que una madre puede sentir por su hijo es tan poderoso que la vuelve capaz de levantar un coche con sus propias manos si se encuentra en peligro. No es fácil aceptar ese poder. Un día lo sabrás: los hijos son maestros espirituales que te permiten crecer más allá de ti mismo.
Los amigos son la familia espiritual que escogemos para el viaje de la vida.
Los perros me han adiestrado en el arte de vivir el presente. Me han enseñado a estar alegre sin motivo y a no perder las ganas de jugar. ¿Qué más puedo pedir?
Antes yo era una persona huraña que no mostraba nunca mis sentimientos. Gracias a los perros de la calle ahora sé dar afecto incondicionalmente y no me separo de las personas que quiero. También sé defender lo que amo cuando es necesario. Y no hablo sólo de los perros. Cuando amas a los animales, sin darte cuenta te vuelves más civilizado.
El amor no existe para hacenros felices, sino para mostrarnos cuánto podemos resistir.
Si eres poeta, verás con claridad que hay una nube flotando en esta hoja de papel. Sin una nube, no hay lluvia; sin lluvia, los árboles no pueden crecer, y sin árboles, no se puede hacer papel.
Si miramos aún más profudamente esta hoja de papel, podemos ver en ella el brillo del sol. Si la luz del sol no está ahí, el bosque no puede crecer. Ni siquiera nosotros podríamos crecer sin el sol. Y si seguimos mirando, podemos ver al leñador que cortó el árbol y lo llevó al molino para se transformado en papel. Y vemos el trigo. Sabemos que el leñador no puede existir sin su pan de todos los días y, por tanto, el trigo que se convirtió en su pan también está en esta hoja de papel. Y la madre y el padre del leñador también están ahí. Dando un paso más, podemos ver que también nosotros estamos en ella. Esto no es tan difícil porque, cuando miramos la hoja de papel, ella es parte de nuestra percepción. Tu mente está en ella. Y la mía también. No hay nada que no puedas incluir: el tiempo, el espacio, la tierra, la lluvia, los minerales del suelo, el sol, la nube, el río, el calor. Todo coexiste en esta hoja de papel; no estamos aislados. Esta hoja de papel es porque todo lo demás es. Este papel, tan finito, contiene en sí todo el universo. (Thich Nhat Hanh)
No se trata de leer mucho, sino de amar lo que lees, que viene a ser lo mismo que amar a las personas. A fin de cuentas, los libros están escritos por seres humanos y la mayoría hablan de otros seres humanos. Por tanto, leer es un acto de amor. Por el mismo motivo debemos acercarnos al arte, a la música, a todo lo bello que puede crear un ser humano que ama la vida.
El sabio no se reconoce por todo lo que sabe, sino por todo lo que ama.
Perdonar es la única manera de permitir que los demás puedan ser otra cosa, eso es algo que aprendí de mi padre. Si matas a un ladrón, lo condenas a ser sólo eso para siempre.
No te lo pienses dos veces cuando puedas salvar a alguien, porque quizás te estés salvando a ti mismo.
La calidad de un corazón no reside en cuánto amor puede dar uno, sino en cuántos unos caben en su corazón.
El árbol solitario crece más fuerte, y eso le sirve para dar frutos más sabrosos a los demás. Del mismo mod, si te amas a ti mismo, que no sea para ponerte en un pedestal desde el que mirar al mundo. Como el árbol solitario, has de valorarte para luego entregar ese valor a los demás. Sólo tenemos aquello que podemos entregar.
No importa lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser.
Hay quien hacer pero no dice y
hay quien dice pero no hace.
Para amar hay que hacer y decir.
Éste es el secreto último del amor.
Los latidos del corazón nunca son silenciosos.
*A continuación, en el libro que me leí, venía un apartado titulado "Estrellas de Amor para Navegantes Intrépidos" en el que sucedían una serie de citas para cada una de las clases de amor. Apunté las que más me llegaron, y aquí os las comparto.
El amor romántico
Una campana no es una campana
hasta que la tocas,
una canción no es una canción
hasta que la cantas, y el amor
en tu corazón no fue puesto allí porque sí,
el amor no es amor hasta que lo das.
Oscar Hammerstein
El amor convierte el callejón de la Soledad en la avenida del Paraíso.
Thomas Hood
Nuestra alma tiene ilusiones,
como el pájaro alas.
Eso es lo que la sostiene.
Victor Hugo
La historia ideal es la de dos personas
que se enamoran paso a paso,
con la conciencia agitada,
como un par de niños que se internan
en una habitación oscura.
Robet Louis Stevenson
En una hora de amor hay una vida entera.
Honoré de Balzac
El amor es un símbolo de la eternidad.
Barret todo el sentido del tiempo,
destruyendo todo recuerdo de un principio
y todo temor a un final.
Madame Staël
Ir sin amor por la vida es
como ir al combate sin múscia,
como emprender un viaje sin un libro,
como ir por mar sin estrella que nos oriente.
Stendhal
Hay tiempos en los que el amor parece haber terminado... pero estos desiertos del corazón
son simplemente el camino
hasta el próximo oasis, que es mucho más
frondoso y bello después de haber
cruzado el desierto.
Madeleine L'Engle
El amor lo tolera todo, lo cree todo...
lo soporta todo.
El amor es eterno.
San Pablo
El verdadero amor no es más que el deseo inevitable de ayudar a otro a que sea quien en verdad es.
Antoine de Saint-Exupery
Pues el amor no conoce estaciones,
ni climas, ni horas, días o meses,
que son los harapos del tiempo.
John Donne
Nada es más dulce que el amor;
nada es más fuerte, nada más alto,
nada más ancho, nada más feliz,
nada más pleno, nada hay
mejor en el cielo ni en la tierra.
Thomas Kempis
Los verdaderos huertos frutales
y los verdaderos frutos
están dentro del corazón.
Jalal Al-Din Rumi
El amor vuelve dulce lo amargo;
el amor convierte en oro el cobre bajo.
Con el amor se aclara lo turbio;
con el amor se aclaran los dolores.
El amor devuelve la vida a los muertos;
el amor hace esclavo al rey.
Jalal Al-Din Rumi
La vida es breve, pero el amor es eterno.
Lord Alfred Tennyson
El amor a los hijos
Cada niño que viene al mundo nos dice:
"Dios no ha perdido aún la esperanza en el ser humano."
Victor Hugo
Cuando educas a tu hijo,
estás educando al hijo de tu hijo.
El Talmud
Los niños saben gozar del presente,
cosa que rara vez nos sucede a nosotros.
Jean de la Bruyère
Los que temen convertirse en padres
no entienden que la paternidad no es algo
que ejerzan los hombres perfectos,
sino algo que perfecciona al hombre.
El producto final de criar un hijo
no es el niño, sino el padre.
Frank Pittman
El matrimonio y los hijos
te aportan flexibilidad emocional.
Te enseñan a llevarte bien
con la vida de otra gente.
Bruce Springsteen
Los niños son la esperanza del mundo.
José Martí
Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
Pitágoras
Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado.
Sir John Browning
¡Qué agradable es para un padre
tener a su hijo sentado en el regazo!
Es como para un anciano estar protegido
por la sombra de un roble
que él mismo ha plantado.
Walter Scott
Dos son los legados
que debemos
dar a nuestros hijos:
uno es las raíces, el otro es las alas.
Hodding Carter Jr.
El amor a los amigos
¿Cuál es el arte de una buena amistad?
Si quieres ser amado, ama.
Publio Siro
Quizá para el mundo puedes ser sólo una persona, pero para una persona puedes ser el mundo.
Brandi Snyder
No camines delante de mí, porque no te podría seguir.
No camines detrás de mí, no te podría guiar.
Camina a mi lado y seamos amigos.
Albert Camus
Un amigo conoce la canción de tu corazón y te la canta cuando te falla la memoria.
Donna Roberts
Un hermano puede no ser un amigo;
pero un amigo siempre será un hermano.
Benjamín Franklin
El sendero hacia la casa del amigo nunca es largo.
Proverbio danés
La amistad es más difícil
y más rara que el amor.
Por eso hay que salvarla.
Alberto Moravia
El mayor bien que puedes hacer por otro
no es sólo compartir tus riquezas,
sino revelarle las suyas.
Benjamin Disraeli
El amor a los animales
Yo quisiera ser civilizado como los animales.
Roberto Carlos
El tiempo que pasamos con un gato
nunca es malgastado.
Sigmund Freud
Errar es humano, perdonar es canino.
Anónimo
Los ojos de los animales tienen el poder de hablar un gran lenguaje.
Martin Buber
Podemos juzgar el corazón de un hombre por el trato que da a los animales.
Immanuel Kant
Si tener alma singifica ser capaz de sentir
amor, lealtad y gratitud,
entonces los animales están
mucho más avanzados que nosotros.
James Herriot
Hasta que no hemos amado un animal una parte de nosotros queda dormida.
Anatole France
Los gatos fueron puestos en el mundo
para desmentir el dogma de que
todas las cosas fueron creadas
para servir al hombre.
Paul Grey
Los animales son buenos amigos:
no hacen preguntas ni critican.
George Eliot
Sentarse con un perro en la colina
en una tarde gloriosa es regresar al edén,
cuando no hacer nada no era aburrido,
era paz.
Milan Kundera
El amor a la naturaleza
Hay un libro abierto siempre
para todos los ojos: la naturaleza.
Jean-Jacques Rousseau
Las flores son las palabras y jeroglíficos
más bellos con los que la naturaleza
nos demuestra cómo nos ama.
Johann Wolfgang Von Goethe
El corazón se endurece cuando se aleja del mundo natural.
Oso Erguido
La naturaleza es grande en las grandes cosas, pero es grandísima en las más pequeñas.
Saint-Pierre
Dejemos obrar a la naturaleza,
porque conoce mejor que nosotros su trabajo.
Michel de Montaigne
Eres un hijo del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas.
Tienes derecho a estar aquí.
Desiderata
La naturaleza nunca hace nada sin motivo.
Aristóteles
Adopta la senda de la naturaleza:
su secreto es la paciencia.
Ralph Waldo Emerson
Dios no sólo escribió su obra en la Biblia,
sino también en las flores
y en las nubes y en las estrellas.
Martin Luther King
Podrán cortar las flores,
pero no podrán detener la primavera.
Pablo Neruda
El amor a los libros
El libro es como un jardín que llevamos en el bolsillo.
Proverbio chino
No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas.
Emily Dickinson
Un libro debe ser como un rompehielos
para penetrar en los mares congelados
en nuestras almas.
Franz Kafka
Buscad leyendo y hallaréis meditando.
San Juan de la Cruz
El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
Rubén Darío
La pluma es la lengua del alma.
Miguel de Cervantes
Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles.
Hermann Hesse
No hay espectáculo más hermoso
que la mirada de un niño que lee.
Günter Grass
El amor a la vida
El momento que vives es todo lo que tienes.
D. H. Lawrence
Quien tiene un porqué vivir
puede resistir cualquier cómo.
Friedrich Nietzsche
En el día de hoy camina el mañana.
Friedrich Von Schiller
Todo el mundo trata de realizar algo grande,
sin darse cuenta de que la vida se compone
de cosas pequeñas.
Frank Clark
Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único.
Agatha Christie
Quien salva una vida,
salva un mundo entero.
Proverbio judío
Vivir es lo más raro de este mundo,
pues la mayoría de los hombres
no hacemos otra cosa que existir.
Oscar Wilde
¿Me preguntas por qué compros arroz y flores?
Compro arroz para vivir y flores
para tener algo por lo que vivir.
Confucio
Vivir es nacer a cada instante.
Erich Frown
El amor a uno mismo
El amor a uno mismo es la fuente de todos los demás amores.
Pierre Corneille
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
John Locke
Deja que el mundo te conozca como eres,
no como crees que deberías ser,
porque tarde o temprano, si estás posando,
olvidarás la pose,
¿y entonces dónde estarás?
Fanny Brice
Si te amas a ti mismo, amas a todos los demás como a ti.
Mientras amas a otra persona menos que a ti, no conseguirás amarte realmente.
Pero si amas a todos por igual, incluido tú mismo, los amarás como una persona
y esa persona es tanto Dios como hombre.
Maestro Eckhast
El cisne no necesita bañarse para ser blanco.
Del mismo modo, todo lo que necesitas es ser tú mismo.
Lao-Tsé
La lección última que todos debemos aprender
es el amor incondicional,
que no sólo incluye a los demás
sino también a uno mismo.
Elisabeth Kübler-Ross
La Canción de los Misioneros - John Le Carré
Datos del libro:
Título: La Canción de los Misioneros
Título original: The Mission Song
Autor: John Le Carré
Sinopsis: Cuando un traductor de los servicios de inteligencia británicos descubre que su gobierno es cómplice del expolio de un país africano, sólo puede hacer una cosa: luchar por la vida del país que ama. Después de su gran éxito El jardinero fiel, John Le Carré demuestra con La canción de los misioneros que la utopía es posible, que el amor es el mejor motor para poner en marcha la justicia, y que el único modo de conseguir un futuro mejor es manteniendo viva la esperanza. Vuelve el gran Le Carré: intriga, amor y corrupción con un trasfondo de denuncia contra la terrible situación que atraviesan los países africanos.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 9788401341892
Fecha de edición: 12/2006
Tamaño: 25x16 cm
Número de páginas: 368
Idioma: Español
Encuadernación: Cartoné
Precio: 22 euros
Período de lectura:
Empezado: 14 de febrero de 2012
Terminado: 27 de febrero de 2012
Una pequeña opinión personal:
Lo cierto es que el libro es interesante en cuanto al tema que toca: la explotación del Congo y las continuas barbaridades a que se somete a sus habitantes por hacerse con unos minerales que sólo se dan ahí.
Aunque, la verdad, es que a mí se me hizo bastante pesado, no tanto por la trama en sí, sino por la forma de escribir del escritor, que no terminé de hacerme a ella... es más, estuve a punto de dejarlo en un par de ocasiones, pero como no me gusta dejar los libros a medias (a no ser que sean realmente infumables), seguí con él hasta el final.
Y es que es un poco desconcertante, pues el escritor narra en primera persona y cuando le parece cambia a tercera, haciendo que el personaje hable de sí mismo como si fuera otra persona... si además le añadimos los continuos saltos en el tiempo, entre presente, pasado y vuelta al presente... al final uno acaba perdiendo el hilo.
Nota
7/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Por mi parte, no la compraría. La forma tan liosa en que está narrada hizo que me costara horrores seguir el hilo de la historia.
Citas:
Como ningún problema existe de manera aislada, primero debemos reducirlo a sus elementos básicos y luego abordar cada elemento por separado. Sólo cuando de verdad hemos hecho esto, y no antes, Dios nos enseñará el camino correcto.
sábado, 18 de agosto de 2012
Un Puerto Seguro - Danielle Steel
Datos del libro:
Título: Un Puerto Seguro
Título original: Safe Harbour
Autor: Danielle Steel
Sinopsis: La gran Danielle Steel aborda en su nueva obra una conmovedora historia de amor y superación. Tras la trágica muerte de su marido y su hijo, Ophélie, que veranea con su hija en un pueblo de la costa de San Francisco, no logra dar un nuevo sentido a su vida. Sólo cuenta con el apoyo de Andrea, su mejor amiga, y con la distracción que le brinda Matt, un pintor al que su hija conoció en la playa. Cuando logra recuperarse vuelve a la ciudad, pero allí descubrirá que Andrea la ha traicionado.
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 9788401379246
Fecha de edición: 09/2005
Tamaño: 15x23 cm
Número de páginas: 368
Idioma: Español
Encuadernación: Tapa dura
Precio: 21 euros
Período de lectura:
Empezado: 22 de enero de 2012
Terminado: 30 de enero de 2012
Una pequeña opinión personal:
Hacía tiempo que quería leer algo de Danielle Steel, pues es una autora que siempre me había llamado la atención. El caso es que decidí empezar por este libro porque el argumento me atraía y mi intuición me decía que tenía que estar bien.
Bueno, mi intuición no me ha fallado, porque la novela me gustó y mucho. Muy emotiva, cargada de buenas vibraciones y lecciones sobre cómo el apoyo de los que nos rodean puede ayudarnos a salir adelante en los peores momentos.
Aunque yo no lo catalogaría de libro romántico... aunque hay romance, se centra más bien en la superación de una tragedia, en el volver a confiar en la vida, en recuperar las ganas de vivir...
Nota
10/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Sí, si nos gusta este tipo de lectura. Si nos gustan los libros emotivos y humanos, desde luego que vale la pena.
Citas:
A cierta edad, todo el mundo cargaba equipaje, heridas y cicatrices, vidas que los habían lastimado o incluso roto. El dibujo de cicatrices que cada uno llevaba en el alma definía la personalidad. El secreto de la vida parecía residir en sobrevivir al daño y llevar bien las cicatrices. pero, en definitiva, ningún corazón eludía el dolor; la vida era demasiado real, y a fin de amar a alguien, fuera amante o amigo, no quedaba más remedio que ser real.
Las mareas de la vida habían arrastrado consigo personas, lugares y recuerdos queridos con excesiva rapidez.
Resultaba curioso el modo en que la gente aprendía a sobrevivir. Uno aprendía a arreglárselas, a introducir cambios, a sustituir cosas perdidas, a apoyarse en los amigos en lugar de la pareja. Los amigos se convertían en la familia, una familia que se unía como un grupo de naúfragos en un bote salvavidas.
*A continuación, un poema que se halla al principio del libro, y que a mí me gustó mucho, así que quiero compartirlo*
La Mano de Dios
Siempre con una sensación
de inquietud,
entusiasmo,
miedo,
llega el día en que salimos a buscar
a las almas perdidas de Dios,
olvidadas, yertas,
quebrantadas, sucias y,
en ocasiones,
aunque rara vez,
acabadas de llegar a las calles,
con los cabellos aún limpios,
trenzados,
o con los rostros
bien afeitados.
Sólo un mes después,
veremos los estragos de los días:
las caras han cambiado,
las ropas hechas andrajos,
las almas empiezan
a desgastarse,
como sus camisas
y zapatos,
y los ojos...
Voy a la iglesia
y rezo por ellos
antes de salir,
como toreros
entrando en el ruedo,
sin saber nunca qué traerá
la noche,
si calor o desesperación,
peligro o muerte a ellos
o a nosotros.
Mis plegarias son silenciosas
y sinceras,
y al fin salimos,
y la risa nos acompaña
como un repique de campanas.
Buscamos las caras,
los cuerpos,
los ojos que nos buscan.
Ya nos conocen
y acuden corriendo.
Saltamos
una y otra vez,
arrastrando pesados sacos,
para comprarles un día más,
una noche más bajo la lluvia,
una hora más... en el frío.
Recé por ti...
¿Dónde estabas?
¡Sabía que vendrías!
Las camisas se les pegan
al cuerpo por la lluvia,
su dolor y su alegría
se mezclan con los nuestros.
Somos los camiones
cargados de esperanza
en un grado que
no alcanzamos a medir.
Sus manos tocan las nuestras,
sus ojos taladran
los nuestros.
Dios os bendiga,
cantan las voces quedas
mientras se alejan.
Durante un momento
en las calles, comparten
una pierna, un brazo,
un instante, una vida.
Seguimos adelante
con su recuerdo grabado
en nuestras memorias:
la chica con el rostro
cubierto de costras,
el muchacho con una sola pierna
de pie bajo la lluvia,
cuya madre lloraría al verlo,
el hombre que agacha la
cabeza y solloza,
demasiado frágil para coger
el saco que le tendemos;
y luego los otros,
los que nos asustan,
que se acercan
y merodean
tratando de decidir
si golpean o participan,
si atacan o dan las gracias.
Sus ojos buscan nuestros ojos,
sus manos tocan las mías,
sus vidas se entrelazan
con las nuestras,
como las otras.
Irrevocablemente,
sin medida.
Y al fin,
la confianza es el único
vínculo que nos une,
la única esperanza
para ellos, para nosotros,
el único escudo
cuando los tenemos delante.
La noche avanza,
el desfile de rostros
no tiene fin.
La aparente inutilidad
de nuestra acción
se ve interrumpida
apenas un momento
por la esperanza
cuando un saco lleno de ropa
abrigada y alimentos,
una linterna, un saco de dormir,
una baraja de cartas
y unas tiritas
les devuelven la dignidad
de una humanidad
igual a la nuestra.
Y finalmente,
un rostro de mirada
desolada y desoladora
te para el corazón,
quiebra el tiempo
en pequeños fragmentos,
hasta que al fin estamos
quebrantados como ellos,
o tan enteros.
Ya no hay diferencia entre
nosotros.
Somos uno y, mientras
sus ojos buscan los míos,
me pregunto si me permitirá
reclamarlo
como uno de los nuestros
o se adelantará
para matarme.
Pues hace tiempo que toda
esperanza terminó para él.
¿Por qué hacen esto por
nosotros?
Porque les quiero, me gustaría
contestar,
pero raramente encuentro
las palabras
mientras les tiendo el saco
junto con mi corazón,
mi esperanza y mi fe,
que apenas alcanzan para tantos.
Y como siempre, la peor cara
para el final,
después de algunas alegres
y otras tan próximas
a la muerte
que no pueden hablar.
El rostro que me acompaña
a casa en el corazón,
con su corona de espinas
sobre la cabeza
y la cara devastada,
es el más sucio
y el más terrible de todos.
Allí de pie, me mira
manteniendo las distancias;
su mirada me taladra
con una expresión
a veces desolada
y al mismo tiempo ominosa
y desesperanzada.
Lo veo venir
derecho hacia mí.
Quiero escapar,
pero no puedo hacerlo
ni me atrevo.
Saboreo el miedo
Nos encontramos
frente a frente,
paladeando el terror mutuo
como lágrimas
que se mezclan en una cara.
Y de pronto recuerdo
y pienso:
si esta fuera mi última
oportunidad
de tocar a Dios,
de tender la mano
y ser tocada por Él
a su vez,
si esta fuera mi última
oportunidad
de demostrar mi valor
y mi amor por Él,
¿echaría a correr?
Permanezco en mi sitio,
recordándome
que Él se manifiesta
de muchas maneras,
con distintos rostros,
con malos olores
y quizá incluso
con la mirada airada.
Tiendo la bolsa,
sin osadía ninguna;
simplemente respiro,
pues he recordado por qué
salí en esta
oscura noche
y para quiénes...
Estamos frente a frente,
iguales y solos,
y la muerte planea
sobre nosotros.
Al fin, mientras coge la bolsa,
susurra Dios te bendiga
y se aleja,
mientras regresamos
a casa,
en silencio y victoriosos,
tengo la certeza de que,
una vez más,
hemos sido tocados
por la mano de Dios.
Los Caminos Perdidos de África (Cuatrilogía de África III) - Javier Reverte
Datos del libro:
Título: Los Caminos Perdidos de África
Título original: Los Caminos Perdidos de África
Autor: Javier Reverte
Sinopsis: En primer lugar, aunque se pueden leer independientemente, este libro forma parte de la Cuatrilogía de África, formada por los siguientes libros:
I. El Sueño de África
II. Vagabundo en África
III. Los Caminos Perdidos de África
IV. Colinas que Arden, Lagos de Fuego
Tras los éxitos obtenidos con El sueño de África (1996) y Vagabundo en África (1998), Javier Reverte nos acerca de nuevo al continente negro con Los caminos perdidos de África. En esta ocasión, su nuevo periplo africano nos traslada a los territorios de Etiopía, Sudán y Egipto, en regiones próximas al curso del Nilo, que el propio Reverte recorrió a lo largo de varios meses. Como es habitual en sus textos viajeros, el escritor nos hace caminar a su lado con naturalidad, ternura, curiosidad, perspicacia, humor, pasión y una honda comprensión de lo humano. Y en el estilo de sus dos libros anteriores, junto a los rostros, las voces y los perfumes del camino, Reverte nos aproxima a episodios singulares de la historia africana, para hacernos entender mejor el drama y la grandeza del continente. «Quisiera escribir como canta el agua», ha dicho el autor en algunas ocasiones. En Los caminos perdidos de África el lector sentirá que viaja junto a las ondas plácidas del Nilo, a lomos de una prosa tan cálida como natural, prendido en la emoción de disolverse en las páginas de una narrativa tan sencilla como magnífica
Datos de la edición que yo leí:
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 9788401341670
Fecha de edición: 10/2002
Tamaño: 26x17 cm
Número de páginas: 432 (16 páginas de láminas ilustradas, algunas en color)
Idioma: Español
Encuadernación: Piel
Precio: 22 euros
Período de lectura:
Empezado: 30 de septiembre de 2011
Terminado: 11 de octubre de 2011
Una pequeña opinión personal:
Primer libro que tuve el gusto de leer de Javier Reverte. Llegó a mis manos de casualidad, curioseando en la sección de libros de viajes de la biblioteca.
Desde la primera página me atrapó su forma tan cercana de escribir y narrar sus peripecias por aquellas tierras. Me hacía sentir partícipe de la aventura, que estaba ahí, a su lado, paso a paso. También me gustó, que además de relatar la cultura y modo de vida de aquellas gentes, nos acercaba un poco a su historia, dándonos detalles de antiguos gobernantes, política y hechos históricos.
En definitiva, he disfrutado mucho con su lectura. Añadiría que, aquellos que nunca hayan leído literatura de viajes, y quieran hacer un acercamiento, deberían comenzar por cualquiera de los libros de este escritor.
Nota
10/10
¿Vale la pena comprarlo?:
Pues para mí sí, porque disfruté mucho con su lectura y seguro que querré releerlo en un futuro. De hecho, seguramente, acabaré por leerme la cuatrilogía completa.
Citas:
¡Qué extraños somos los hombres, mister Martin: deseamos lo que no tenemos y despreciamos lo que tenemos!
¿Cómo podemos los hombres tratar de explicarnos el mundo si no somos capaces de entender a nuestro humilde y dislocado corazón?
No hay arte que descubra en un rostro la construcción de un alma.
El arte, en mi opinión, consiste en ordenar, a la luz de la poesía, cuanto ves, escuchas, olfateas, saboreas y palpas a tu alrededor. Y la poesía, como todo arte, es un impulso puramente humano por responder al caos de lo real, quizá la única manera, y muy en especial en nuestro tiempo, de soportar el peso lapidario de la realidad inhóspita y de dotar de un sentido, tal vez vano, a nuestras vidas.
De nuevo en el camino. Coche atestado, calor seco cuando el sol subió a las cúpulas del cielo; y polvo irreductible, senderos rotos, ríos exangües, cauces muertos, sembrados desfallecidos, árboles escuálidos, poblados vacíos, roquedales ariscos, tierras casi desérticas, montañones en forma de dedo pulgar, distancias sin fin, vuelo de cuervos, buitres ingrávidos en los altos del cielo, ganado esquelético, mundo áspero alrededor... África remota y triste, como un anciano enfermo que se asoma al borde de su irremediable agonía.
Porque viajar y escribir son en cierto modo una misma cosa: estar solo y vivir libre, no deberte a nadie salvo a tu suerte y a tu coraje, intentar vanamente trazar en el vacío una pincelada de eternidad, echarte la melancolía a la espalda y no saber muy bien quién eres.
El desierto es un anciano desnudo, tan viejo y arrugado como el Universo seco y batido por los vientos galácticos. Es la tierra antes del hombre y de la vida; o quizá después del hombre, la antesala del desastre ineludible. Tiene algo de pasado y de futuro. Es medular, tan esencial como un cadáver, y tan sustancialmente inerte como la nada. Niega la suciedad, niega la fe y el sol parece allí formar parte de la piedra, como si fuera un gran disco al rojo o una enorme brasa de carbón ardiendo. Pero a veces, cuando alzas tímidamente los ojos en dirección al sol, sin hacerlo nunca frente a frente para no cegarte, te parece que hay algo negro oculto tras ese fuego devastador. Pese a que algunos escritores han dicho lo contrario, para mí el desierto es aquello que menos se parece al mar, la inmensidad del fuego frente a la inmensidad del agua, el retrato en piedra de la muerte frente al bullente lecho de la vida.
El desierto puede hacer que te sientas libre al tiempo que te sabes prisionero de la absoluta negación. El desierto es sano, te llena de vida los pulmones mientras te quema la carne y te abrasa el alma. El desierto te hace fuerte al tiempo que rompe todas tus esperanzas y acaba con cualquier sombra de fe que alientes en el corazón. El desierto es sabio porque te hace sentir, cuando habitas sus inmensas soledades, que algo de ti mismo se parece a esa terrible afirmación del no ser. Quizá, al fin, el desierto consigue de ti lo más difícil: reconciliarte con la idea de la muerte y serenar tu tristeza, convirtiéndote en un chinarro de dignidad inútil. ¿Somos algo más que eso?
Así son las cosas en los viajes... amigos que haces y luego pierdes para siempre, afectos que crecen y se desvanecen al poco. Quizá es la mejor manera de sentir la amistad: porque en el camino, cuando nos encontramos con otros viajeros por unos pocos días, damos lo mejor de nosotros mismos y nadie pone sus angustias y sus rencores sobre la mesa. Eso lo dejamos para la vida cotidiana y puede que ésa sea una de las más hondas razones por las que nos gusta viajar: para escapar de cuanto hay en nosotros de mezquino y doloroso.
Y en un momento en que giré sobre mí mismo y mi sombra se proyectó contra una cortada de piedra enrojecida, me encontré apretando el obturador para retratar la figura de aquel espectro que no era otra cosa que mi cuerpo dibujado en la roca. Y fue entonces cuando sentí que no era nadie, mientras silbaba un viento tenue en mis oídos, que la luz que daba en mis espaldas me disolvía, que mi identidad iba a esfumarse cuando cayera el sol y yo quedara inerme en brazos de la noche, ahogado ante el feroz estallido de la nada.
Menos que un grano de arena o que una piedra muerta... una sombra, un pedazo de humo que iba a llevarse a quién sabe qué lugar, en unos instantes, el aire seco.
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